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CUÁNTO AFECTAN LAS PANTALLAS A LA SALUD Y QUÉ RECOMIENDA LA OMS

El uso de pantallas y sus efectos en la salud

Las pantallas forman parte de la vida cotidiana y pueden ser útiles para estudiar, trabajar, comunicarse y entretenerse. Sin embargo, cuando su utilización es excesiva, puede afectar la salud y desplazar actividades fundamentales como dormir, moverse, pasar tiempo al aire libre y relacionarse con otras personas.

Entre los principales efectos asociados al uso prolongado se encuentran el sedentarismo, el sobrepeso, las alteraciones del sueño, la fatiga visual, la sequedad e irritación ocular, la visión borrosa temporal, los dolores de cabeza y las molestias en cuello, hombros y espalda. En adultos, pasar demasiado tiempo sentado también se relaciona con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.

El uso de pantallas antes de dormir puede retrasar el momento de conciliar el sueño y reducir el tiempo de descanso. Además, permanecer durante períodos prolongados mirando de cerca una pantalla reduce el parpadeo y puede provocar molestias visuales. Para disminuir estos efectos se recomienda realizar pausas, cambiar de postura, levantarse y moverse periódicamente, respetar las horas de sueño y evitar las pantallas cerca de la hora de acostarse.

En los niños, además, existe una preocupación creciente por la miopía. Las investigaciones relacionan el mayor tiempo dedicado a actividades de visión cercana y el menor tiempo al aire libre con un mayor riesgo, aunque no puede afirmarse que las pantallas sean por sí solas la causa.

Bebés

Durante el primer año de vida, la Organización Mundial de la Salud no recomienda el uso de pantallas. A los 1 año también aconseja evitar el tiempo sedentario frente a estos dispositivos.

En esta etapa, el contacto con los adultos, el juego, el movimiento y la exploración del entorno son fundamentales para el desarrollo. El exceso de pantallas puede desplazar estas experiencias y reducir las oportunidades de interacción, comunicación y desarrollo motor.

Niños

Entre los 2 y 4 años, la OMS recomienda un máximo de una hora diaria de pantalla sedentaria, aunque menos es mejor.

A esta edad, es especialmente importante evitar que la pantalla reemplace el juego activo, la lectura, la interacción familiar y otras experiencias necesarias para el desarrollo. Un uso excesivo también puede asociarse con dificultades de atención, problemas de sueño y hábitos sedentarios.

Adolescentes

En esta etapa no existe un límite universal de horas de pantalla. El principal problema aparece cuando el celular, los videojuegos o las redes sociales comienzan a ocupar el tiempo destinado al estudio, el descanso, el ejercicio y las relaciones personales.

El uso excesivo o problemático de medios digitales se ha asociado con dificultades de atención, problemas de aprendizaje y alteraciones del bienestar psicológico. También existe preocupación por una mayor presencia de síntomas de ansiedad y depresión en determinados grupos, aunque estas relaciones no permiten atribuir estos problemas exclusivamente al uso de pantallas.

Adultos

En los adultos, gran parte del tiempo frente a pantallas está relacionado con el trabajo. Por eso, el objetivo no es eliminar su utilización sino evitar que se transforme en un período prolongado de inactividad.

Es importante interrumpir regularmente el tiempo sentado, caminar, realizar actividad física y limitar el uso recreativo de dispositivos fuera de la jornada laboral, especialmente antes de dormir.

Adultos mayores

Las pantallas pueden aportar beneficios a los adultos mayores, especialmente para comunicarse, informarse, realizar trámites y mantener vínculos sociales.

El riesgo aparece cuando su utilización reemplaza el movimiento, las actividades cotidianas y el contacto presencial. Por eso, se recomienda mantener un equilibrio entre el uso de la tecnología y una vida activa.

En definitiva, el problema no está únicamente en contar las horas frente a una pantalla, sino en observar qué actividades se están dejando de hacer por utilizarlas. La edad determina cuánto debería limitarse su uso y cuáles son los riesgos más importantes, pero en todas las etapas resulta fundamental mantener un equilibrio entre tecnología, descanso, movimiento y vida social.

Publicado: 01-09-2026 21:14
Responsable/Autor: Jeremias Vazquez
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