Cinco hierbas que crecen mejor si se siembran en julio
Julio es uno de los meses más adecuados para comenzar a cultivar diversas plantas aromáticas que, gracias a su resistencia a las bajas temperaturas, llegan fortalecidas a la primavera. Sembrarlas durante el invierno favorece el desarrollo de un sistema radicular más robusto, lo que se traduce en un crecimiento más vigoroso y una producción sostenida de hojas cuando aumentan las temperaturas.
Una de las especies más recomendadas es el romero, un arbusto perenne que tolera muy bien el frío, requiere pocos cuidados y puede cultivarse tanto en macetas como directamente en el suelo. Además de su uso culinario, es apreciado por su aroma intenso y por atraer insectos polinizadores cuando florece.
Otra excelente alternativa es el tomillo, una planta de porte compacto que se adapta fácilmente a distintos espacios y demanda escaso riego. Su resistencia y versatilidad la convierten en una de las opciones preferidas para quienes se inician en la huerta, además de ser un ingrediente habitual en carnes, guisos y salsas.
Entre las especies que también ofrecen muy buenos resultados se encuentran la salvia, el orégano y el cebollín. La salvia soporta las heladas moderadas y aporta hojas aromáticas durante gran parte del año; el orégano, una vez establecido, puede producir durante varias temporadas con escaso mantenimiento; mientras que el cebollín se caracteriza por su rápido rebrote, permitiendo realizar cosechas escalonadas sin afectar el desarrollo de la planta.
Especialistas en horticultura recomiendan ubicar estas aromáticas en sectores con buena exposición solar (al menos entre cuatro y seis horas diarias) y en sustratos con buen drenaje para evitar el exceso de humedad, uno de los principales factores que afectan su crecimiento durante el invierno. En regiones con heladas intensas, las macetas pueden resguardarse durante la noche para proteger las plantas más jóvenes.
Sembrar aromáticas en esta época del año permite anticiparse a la primavera y disponer de una huerta más productiva desde los primeros días de calor. Además de aportar sabor y aroma a las comidas, estas especies embellecen los espacios verdes y constituyen una alternativa sencilla para quienes desean iniciarse en el cultivo de alimentos y plantas medicinales en el hogar.