Con ingredientes simples, la merienda perfecta
Las galletas de avena y miel se han convertido en una de las opciones caseras más elegidas para la merienda gracias a su preparación sencilla, sus ingredientes accesibles y su equilibrio entre sabor y valor nutricional. Con una textura crocante por fuera y suave en el interior, son ideales para acompañar una infusión durante los días más frescos.
Una de las ventajas de esta receta es su versatilidad. Además de los ingredientes básicos, se pueden incorporar frutos secos, pasas, coco rallado o chips de chocolate para personalizar el sabor. La preparación demanda pocos pasos y el horneado apenas unos minutos, lo que la convierte en una alternativa práctica para toda la familia.
La miel brinda una fuente rica en energía, vitaminas, minerales y antioxidantes; y la avena es un cereal de grano integral que aporta energía sostenida, regula el azúcar en sangre, reduce el colesterol malo y aumenta la saciedad.
Ingredientes
- 120 gramos de copos de avena.
- 50 gramos de harina 0000.
- 1 cucharada de miel.
- 75 gramos de azúcar.
- 50 mililitros de aceite de girasol.
- 1 huevo.
- 1 pizca de sal (opcional).
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional).
Preparación paso a paso
1 - Batir el huevo junto con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa. Luego incorporar el aceite, la miel y la esencia de vainilla.
2 - Agregar la harina 0000, los copos de avena y la sal. Mezclar hasta formar una masa homogénea y dejar reposar en la heladera durante 10 minutos.
3 - Una vez transcurrido ese tiempo, formar pequeñas bolitas, aplastarlas para dar forma a las galletas y colocarlas sobre una fuente apta para horno previamente enmantecada y enharinada (o aceitada y enharinada).
4 - Cocinar en horno precalentado a 180°C durante aproximadamente 10 minutos, o hasta que las galletas estén ligeramente doradas.
Estas galletas pueden conservarse varios días en un recipiente hermético y son una excelente opción para quienes buscan una merienda casera, rápida y con ingredientes simples y saludables.