Mendoza mantiene una matriz agrícola diferente a la del resto del país
La producción de los principales cultivos argentinos aumentó 14% entre las campañas 2014/15 y 2024/25, al pasar de unos 118 a 135 millones de toneladas. El cambio más importante fue la transformación de la matriz productiva, con un fuerte crecimiento del maíz, el trigo y la soja de segunda, mientras la soja de primera perdió participación.
El proceso nacional tiene un impacto diferente en Mendoza, cuya producción agrícola no está concentrada en los cultivos extensivos que explican el crecimiento registrado en las principales regiones agrícolas del país. La Provincia mantiene su perfil basado principalmente en la vitivinicultura, los frutales y la horticultura.
Mendoza continúa siendo la principal Provincia vitivinícola argentina. En 2024 concentró 142.785 hectáreas de vid, equivalentes al 71,4% de la superficie vitícola nacional, aunque en comparación con 2015 registró una reducción del 10,6%, cuando contaba con 159.649 hectáreas.
Mendoza también mantiene un fuerte peso en la producción frutícola. Cuenta con aproximadamente 75.000 hectáreas destinadas a frutales y se posiciona como primera productora nacional de durazno, ciruela y vid. En el comercio exterior, es además la principal exportadora argentina de ajo, nuez, durazno y frutas de carozo.
El ajo constituye otro de los pilares de la agricultura mendocina. En la última temporada relevada, la superficie implantada alcanzó 13.841 hectáreas, con el Valle de Uco como principal zona productora y San Carlos, Tunuyán y Tupungato concentrando el 56% del área provincial. Maipú, Guaymallén y Luján reúnen otro 15%.
La comparación con el escenario nacional muestra así dos procesos diferentes. Mientras el agro extensivo argentino se orientó durante la última década hacia una mayor participación del maíz y el doble cultivo trigo-soja, Mendoza conserva una estructura basada en producciones regionales de mayor especialización y fuerte orientación exportadora.
Dentro de esa estructura, la horticultura también tiene una participación relevante: Mendoza es la segunda provincia productora de hortalizas del país, con 18.391 hectáreas, y esta actividad representa una de las principales fuentes de empleo agrícola provincial.
El panorama muestra que la transformación agrícola de la última década no fue uniforme en todo el país. Mientras las provincias de la región pampeana ampliaron el peso de los cultivos extensivos, Mendoza atravesó cambios principalmente dentro de sus actividades tradicionales, con una reducción de la superficie vitícola y una recuperación de distintos cultivos hortícolas, especialmente el ajo.