CONTROL SANITARIO: RESTRICCIONES PARA PROTEGER LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA EN MENDOZA
Se recuerda a quienes ingresan a la provincia que está prohibido transportar frutas y hortalizas, ya sea en vehículos particulares o mediante envíos. El motivo de esta prohibición responde a una acción de control para resguardar la sanidad agropecuaria de Mendoza.
La medida apunta a evitar el ingreso de plagas y enfermedades que puedan afectar la producción local. Por eso, desde el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen) destacan la importancia de la participación ciudadana, informando a los inspectores sobre la presencia de productos vegetales al momento de atravesar los controles.
El sistema de fiscalización se lleva adelante a través de las barreras sanitarias ubicadas en los principales accesos provinciales, donde se verifica el cumplimiento de la normativa vigente. Estas estaciones funcionan de manera permanente, durante las 24 horas, y cuentan con personal y recursos adaptados para garantizar controles efectivos.
Además de la inspección de frutas y verduras, el sistema abarca la revisión de otros elementos vinculados a la producción agropecuaria. Entre ellos, se incluyen productos agroquímicos, conservas de origen vegetal, material de propagación como semillas o bulbos, así como también el control sanitario del ganado y la supervisión del traslado de flora y fauna silvestre.
Este esquema, que en sus inicios fue diseñado para impedir el ingreso de enfermedades como la fiebre aftosa o plagas como la mosca del Mediterráneo, evolucionó hacia un modelo integral de protección que también contempla la desinsectación obligatoria de los vehículos que ingresan a Mendoza.
La provincia se destaca por su fuerte perfil agroproductivo, con más de 300 mil hectáreas cultivadas que la posicionan como líder en producción vitivinícola y frutícola a nivel nacional. Para sostener esta actividad, se implementa un sistema basado en el manejo integrado, que prioriza herramientas ambientales y reduce el uso de agroquímicos tradicionales.
Dentro del territorio mendocino, existen zonas reconocidas internacionalmente como libres de mosca del Mediterráneo, como Tunuyán, Tupungato, San Carlos, San Rafael, General Alvear y Malargüe. Este estatus sanitario resulta clave para acceder a mercados externos y sostener la competitividad de la producción local.
Desde el Iscamen remarcan que mantener estas condiciones es una tarea compartida entre el Estado y la sociedad. La colaboración de quienes ingresan a la provincia resulta fundamental para agilizar los controles y prevenir riesgos.
En resumen, el sistema sanitario provincial no solo protege la producción agrícola, sino que también garantiza la calidad de los alimentos y el posicionamiento de Mendoza en los mercados, reforzando la importancia de cumplir con las restricciones vigentes.